Doscientas doce personas muertas en España por el calor son muchas pero los medios estábamos hablando del poder, de la condena más dura que se ha impuesto a un ministro. Tenemos el oído afinado para las bombas y los golpes, las tragedias que matan a muchos de golpe. La muerte minúscula, en cambio, escapa al radar de los titulares A menudo el periodismo no puede hacer más de lo que hace.