Carta de la semana Un país no educado es un país inviable Me impresionaron favorablemente dos notas de LA NACION, una de Luciano Román sobre el nivel de corrupción de la política, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, y la otra sobre dos instituciones educativas argentinas seleccionadas entre las diez mejores del mundo en los World’s Best School Prizes 2026. Por un lado, mafias enquistadas en la sociedad con un nivel de impunidad desesperante; por el otro, un reconocimiento de un sistema educativo innovador. Eso me hace recordar que tanto Japón, después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial, como Singapur, que tiene el segundo puerto más importante del mundo, pasaron de una situación de pobreza al nivel excepcional de desarrollo actual.