A comienzos de esta semana, la representante especial adjunta de la ONU para Afganistán, Georgette Gagnon, afirmó que en ese país hay una “generación perdida” de niñas que, debido a la férrea doctrina talibana, se ven impedidas de acceder a la educación. Por eso esta foto, difundida los mismos días en que se conocieron las declaraciones de Gagnon, se ve tan bella, tan dulce, tan triste. La pequeñas alumnas que asisten a esta clase, en una escuela primaria de la aldea de Eshtiwi, provincia de Nuristán, sin duda saben que tienen entre manos un efímero tesoro.