Conservación - Pequeñas localidades exploran fórmulas asumibles para atender superficies forestales extensas mientras la pérdida de población complica tareas que antes realizaban más personas Cuando desaparecen los pastores, el monte acumula más hierba seca, matorrales y ramas que pueden servir de combustible para un incendio . Los animales que pastan ayudan a reducir esa vegetación al alimentarse de ella durante gran parte del año, especialmente antes de la llegada del verano. Cuando suben las temperaturas, esa labor cobra más importancia porque hay menos material disponible para que el fuego se propague.