Tras la tragedia del 3 de julio de 2006 se implantaron las balizas para proteger la curva del accidente de un eventual exceso de velocidad y se incluyeron sistemas automáticos de conducción en toda la red, pero sigue sin crearse la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios La periodista que reventó la estrategia del silencio sobre el Metro: “Aquel maltrato a las víctimas hoy sería impensable” El 3 de julio de 2006 València quedó paralizada. Tal día como hoy hace 20 años que se quebró la vida de 43 personas y la de otras 47 que resultaron heridas quedó marcada de por vida. Ese lunes a las 13.06 horas pasaría a la historia negra de la ciudad al descarrilar un tren de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) en la pronunciada curva que une las estaciones de Plaza de España y Jesús en lo que fue la mayor tragedia en un metro urbano en España.