Cuando Andreína Sarmiento se enteró del doble terremoto que azotó al estado La Guaira el pasado 24 de junio, intentó comunicarse —sin éxito— no menos de cien veces con su hermana, Ana Luz. Cada llamada sin respuesta le confirmaba su corazonada: “Algo le pasó”. Andreína no esperó a tener información oficial.