Un enclave portugués que conserva un trazado urbano marcado por su origen templario, con viviendas de granito y recorridos estrechos hasta antiguos espacios públicos La villa de Portugal donde las casas se construyen entre rocas gigantes de granito, un castillo templario y 10 iglesias Castelo Novo se sitúa en plena Serra da Gardunha, dentro del municipio portugués de Fundão, en un entorno donde la pendiente, el granito y la huella medieval marcan buena parte del paisaje. Forma parte de las Aldeas Históricas de Portugal, una red de doce localidades que conservan estructuras antiguas y un patrimonio muy ligado a la evolución del interior del país. En este caso, el pueblo se despliega sobre una ladera y mantiene una conexión directa con el castillo que le da nombre, ubicado en la zona más alta y convertido en su principal referencia visual.