En un giro radical a su tradición competitiva, la Fifa modificó el reglamento del ítem de desempate en la Copa del Mundo 2026 para priorizar el enfrentamiento directo como primer aspecto a tener en cuenta a la hora de diferenciar posiciones en la fase de grupos. Y es que ahora el ganar un duelo directo vale más que no sufrir una goleada en un partido. Esta variación normativa, ensayada y aplicada previamente en el Mundial de Clubes 2025, desplazó a la histórica diferencia de goles general que imperó desde la cita orbital en México 1970 hasta Qatar 2022.