La colección que uno de los eclesiásticos españoles más poderosos de todos los tiempos trajo de Italia a Mallorca acabó repartida entre museos de Boston, Berlín o Copenhague. Sólo en los últimos años han empezado a estudiarse las piezas que permanecieron en la isla La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla” Aguas del Mediterráneo (entre Niza y Marsella), 1798. Tres escultores navegan en un bergantín.