Los métodos y prácticas que buscan cambiar la orientación sexual o la identidad de género se disfrazan de "acompañamiento" religioso o terapéutico y se han convertido en un "blanco móvil" para eludir las restricciones legales, según ha señalado Naciones Unidas El Congreso aprueba la ley que castiga con cárcel las terapias de conversión LGTBI La primera vez que Iván León acudió a una supuesta terapeuta fue por recomendación del sacerdote de su parroquia. Acababa de pasar de 1º a 2º de Bachillerato y atravesaba una etapa difícil: en casa las cosas no estaban del todo bien, su padre estaba en paro y a él le atravesaban las dudas sobre su futuro. Nunca había ido al psicólogo, así que cuando le dijeron que aquella persona podría ayudarle, le pareció bien.