Cuando Diana Carolina Quintero vio a uno de sus familiares “desvanecerse en la niebla del olvido” comenzó un camino entre artículos y libros académicos que la llevó a una especie de pompón cubierto por largas espinas que caen como una cascada de cabellos blancos. Es la Hericium erinaceus, más conocido como Melena de león, un hongo comestible cuyas propiedades curativas han sido descritas desde hace siglos por la medicina tradicional asiática y, desde el siglo XVIII, por la botánica occidental. Lea: Hallan nido de águila crestada real en Antioquia: así trabaja el proyecto que busca las grandes aves rapaces de Colombia Años después, sentada en un banco de madera ubicado al costado de un balcón en su apartamento en Medellín, la bióloga y doctora en Biotecnología recuerda que esa fue la primera seta que encontró en lo que comenzó como una búsqueda personal que le pudiera ofrecer otra alternativa a su familiar recién diagnosticado con Alzheimer, el tipo de demencia más común a nivel mundial, y terminó por convertirse en un interés científico.