Los estudios señalan la influencia del calor en la violencia de género y en entornos familiares, que empieza a acusarse desde el día siguiente del comienzo de la ola de calor El calor no afloja y la Aemet activa para este martes avisos rojos en tres comunidades El inicio del verano de forma oficial el pasado 21 de junio ha coincidido con la llegada de la primera ola de calor , que en España deja temperaturas por encima de los 40 grados en gran parte del país, incluso en lugares en los que no son habituales estos valores, y con noches tropicales que hacen difícil conciliar el sueño. Pero más allá de las dificultades para dormir, el calor intenso también es un riesgo para la salud por peligros como la deshidratación severa, el llamado golpe de calor o el agotamiento, además de que puede afectar a afecciones crónicas preexistentes como enfermedades cardiovasculares, respiratorias o dermatológicas. Y también tiene incidencia en los casos de violencia.