El agónico recuento de las elecciones presidenciales muestra lo partido que está Perú, y cómo las bajas pasiones de los votantes de derechas se traducen en los insultos racistas contra el progresista Roberto Sánchez “¡Comunista!”, insultaba este domingo una mujer fuera de sí a las puertas del colegio electoral en el que estaba votando Roberto Sánchez, en Lima. “¿Por qué comunista?”, se me ocurrió preguntar a la mujer que se desgañitaba con el teléfono en la mano mientras grababa orgullosa su colección de improperios contra el candidato progresista en las elecciones presidenciales de Perú. “¡Lleva sombrero!”, me respondió, como si hubiera prendas definitorias de la ideología política de cada uno.