El próximo 7 de julio vence el contrato mediante el cual la Federación Nacional de Cafeteros administra el Fondo Nacional del Café , un modelo de parafiscalidad que ha acompañado al sector cafetero colombiano desde 1940 y que posteriormente sirvió de referencia para otros sectores productivos del país a partir de la Ley 101 de 1993. La cercanía de la fecha ha generado preocupación entre representantes del sector productivo, dirigentes gremiales y analistas, quienes advierten sobre las consecuencias que tendría una eventual demora en la renovación del acuerdo. El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, aseguró que uno de los mayores riesgos para el sistema cafetero colombiano es que muchos actores lo consideran una estructura garantizada y permanente.