El panorama de las encuestas electorales en Colombia sufrió un sismo tras la suspensión de las publicaciones de la firma GAD3, abriendo un debate profundo sobre los costos, las restricciones legales y la credibilidad de las mediciones de opinión. En este escenario de incertidumbre y “ruido” metodológico, las herramientas que agrupan y ponderan datos cobran un valor estratégico. EL COLOMBIANO conversó con Andrés Martínez, el desarrollador del Power Index, un algoritmo que traduce los porcentajes de los sondeos en votos reales proyectados y con el que trabaja la firma Alfil.