En un contexto de presión sobre el gasto de los hogares, la carne de cerdo continúa posicionándose como una de las alternativas más competitivas del mercado colombiano. Su tendencia de precios a la baja, registrada desde el año anterior, la convierte en una opción atractiva para los consumidores que buscan equilibrar calidad y costo, destacó el gremio de los porcicultores, Porkcolombia. De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo de 2026, la carne de cerdo observó una reducción de 1,06% en lo corrido del año. Este comportamiento contrasta con el aumento en otras proteínas: la carne de res sube 4,68% y el pollo 2,84%. En términos anuales, la diferencia es aún más marcada: el cerdo aprecia una caída de 6,94%, mientras que la res aumenta 12,12% y el pollo 1,98%. Esto ocurre en un entorno donde la inflación total nacional se ubica en 5,56%. Más allá de los indicadores macroeconómicos, la brecha de precios entre la carne de cerdo y la de res es significativa en el mercado minorista. Según el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento Agropecuario (SIPSA-Dane) , en centrales mayoristas de ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla, los cortes de cerdo son