Cada año, EPM le entrega a Medellín una parte de las ganancias que genera. Es la forma en que la ciudad recibe un dividendo de su empresa pública: esa plata financia vías, alimentación escolar, seguridad, atención social, colegios y proyectos de movilidad en comunas y corregimientos. El pasado 7 de mayo, en la rendición de cuentas de la empresa, anunciaron que para 2026 ese aporte será de 2,8 billones de pesos, unos 200.000 millones más que los 2,6 billones transferidos en 2025.