Trabajadoras en Logroño hablan de acoso sexual, insultos y racismo. El Ayuntamiento de Logroño, último responsable del servicio, asegura que está vigilante por la buena marcha del mismo El Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) nace como un pilar del sistema de bienestar, diseñado para garantizar la autonomía de personas dependientes en su propio hogar. Un servicio que abarca un conjunto de prestaciones sociales dirigidas a personas mayores, con discapacidad o en situación de dependencia que, por sus circunstancias personales, ven dificultada la realización de las tareas básicas de la vida diaria y necesitan apoyo para mantener su autonomía e independencia personal en su entorno habitual, que es el domicilio. Es la definición de servicio de ayuda a domicilio, porque en Logroño, la realidad que atraviesan las trabajadoras dista mucho de la teoría. Y es que tras la fachada de una labor social indispensable, se esconde un sector cien por cien feminizado que lucha contra la precariedad laboral, el intrusismo de tareas y una desprotección alarmante frente a los abusos de los usuarios y la falta de supervisión empr