Y si la ciudad y Colombia y la vida es oír aviones, si no hay Dorado sino ruido permanente, uno se acostumbra porque fueron el abuelo y la abuela las que decidieron. Y ahí se vive y se sueña y todo. Testimonio desde Fontibón. Y dice así….
Severity: 2.5/10Source: Cerosetenta (Bogotá — Universidad de los Andes)