El hantavirus ha obligado a situar el foco sobre la capacidad que atesora España para investigar patógenos de alto riesgo . Enfermedades como SARS-CoV-2 ( COVID-19 ), que pertenece al grupo de patógenos de nivel 3 , o el ébola -que se detectó en una paciente española en 2012-, que pertenece al grupo de nivel 4, al igual que el hantavirus, obligan a acelerar su investigación y a crear laboratorios de bioseguridad que permitan paliar dichas enfermedades. Hantavirus y ébola se manejan en laboratorios de bioseguridad nivel 4 (BSL-4) , aunque su comportamiento es diferente.