Ayer se salvó milagrosamente, hoy deberá ver si podrá resistir el día siguiente. Y, si lo logra, no hay que alegrarse de más, porque aún faltan mañanas. Y mientras el país transcurre los días haciéndose los quites, su cuerpo social se debilita, se enferma, comienza a vivir en un permanente estado de alerta que, a […]