Las zarigüeyas albinas son lo que podría llamarse un “caramelo escaso” en el Valle de Aburrá ; por eso el hallazgo de un ejemplar de esta especie se considera un gran suceso, ya que hacía cinco años no se avistaba ninguno. Esta especie se caracteriza por la ausencia de pigmentación en el pelaje, la piel y los ojos, condiciones que en los humanos son consideradas como degeneraciones genéticas producto del cruce entre individuos con grados altos de familiaridad . Le recomendamos leer: Capacitan a miembros de organismos de socorro del Valle de Aburrá para rescatar fauna silvestre Sin embargo, en el reino animal y desde el punto de vista científico, el albinismo no es una enfermedad, sino una variación genética que hace parte de los procesos naturales de la evolución. Y de manera específica en lo relacionado con la zarigüeyas, en el Valle de Aburrá no existe evidencia de aislamiento poblacional en esta especie sino que se ha identificado una alta diversidad genética en sus poblaciones. El individuo en mención llegó al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) de fauna silvestre del Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Se trata de un macho adulto y, según la entidad enca