El presidente argentino vuela a Los Ángeles para un evento privado mientras su equipo acumula gastos en horas de vuelo que contradicen su discurso de austeridad y trascienden nuevas sospechas de enriquecimiento ilícito de su subordinado Manuel Adorni Milei arropa a su jefe de gabinete, acusado de corrupción Cuando todas las miradas apuntan a su jefe de Gabinete , Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito, el presidente argentino Javier Milei vuelve a EEUU por cuarta vez en lo que va del año, y para un evento privado. Un modo de evadirse de la realidad que lo ha caracterizado en los dos años y medio de gobierno. Lo paradójico es que fue en el último viaje presidencial a Nueva York cuando se desató la tormenta sobre los gastos lujosos de Adorni. El mandatario ultraderechista acumula horas de vuelos al exterior, en muchos casos viajes no oficiales que parecen responder más a intereses personales o partidarios, pero que son financiados con fondos públicos y que contradicen su proclama de recortar el gasto de “la casta” política. Mientras el Estado no transfiere desde hace cuatro meses el presupues