Las aguas residuales de casi 40.000 personas y empresas se vierten directamente al mar a falta de una planta de tratamiento en el territorio El Gobierno andaluz denuncia que el acuerdo de Gibraltar “desprotege” la costa al ignorar los rellenos marinos Las aguas residuales sin tratar de casi 40.000 personas y empresas se vierten directamente al mar porque el territorio británico de ultramar de Gibraltar no cuenta, ni ha contado nunca, con una planta de tratamiento de aguas residuales. Durante décadas, las aguas sin tratar se han vertido al Mediterráneo desde el extremo sur de la península, Punta Europa (Europa Point), un lugar estratégico donde el mar Mediterráneo se une con el océano Atlántico y en el que Gobierno de Gibraltar afirma que existen “altos niveles de dispersión natural”. Se supone que la zona está protegida para la fauna silvestre, pero a menudo hay “toallitas húmedas y residuos plásticos enredados en las algas y por todas las rocas”, afirma Lewis Stagnetto, del Proyecto Nautilus, una ONG medioambiental local. La contaminación por aguas sin tratar puede pr