El estallido social de 2021 en Colombia fue una movilización histórica y masiva que exigió un cambio estructural en la política nacional. Pese a la severa represión estatal y las graves violaciones de derechos humanos, el movimiento despertó la conciencia política y fortaleció las redes de resistencia y solidaridad. Aun así, muchos de los reclamos siguen sin resolverse por un gobierno que los usó como promesa.