La ola de calor que en estos días golpea a Nicaragua está afectando también al ganado. Los animales se mueven mareados, temblorosos y algunos andan como si estuvieran “borrachos”, relataron a CONFIDENCIAL productores del centro y norte del país, quienes pidieron mantener sus nombres en el anonimato. Alfredo cría ganado en un municipio de Boaco.