Gianni Infantino, presidente de la FIFA , prometió el año pasado que el Mundial de 2026 sería el equivalente a “104 Super Bowls” para la economía estadounidense. Hoy, con el torneo a las puertas, esa promesa suena más a eslogan de campaña que a proyección económica seria . La industria hotelera de Estados Unidos está enviando una señal de alerta. Casi el 80% de los hoteleros en las 11 ciudades sede encuestadas por la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA) afirman que las reservas están por debajo de sus previsiones iniciales . Algunos propietarios ya no hablan del torneo como un motor económico. Lo llaman, sin rodeos, “un evento sin importancia”. Entérese: Infantino confirmó participación de Irán en el Mundial 2026, pero gambeteó encarecimiento en entradas y amistad con Trump El diagnóstico del sector da cuenta que solo uno de cada cuatro hoteleros encuestados por la AHLA registra un “aumento incremental significativo” en sus reservas , y eso ocurre principalmente en mercados con alta demanda turística base o en ciudades donde los equipos instalaron sus campamentos de entrenamiento. Jan Freitag, director nacional de análisis del mercado hotelero en CoStar, habló