Dos acusados que se defienden. Y pueden mentir. Un acusado que no se defiende sino que confiesa, implica a los demás y lanza acusaciones que no forman parte del juicio. Y también puede mentir. Con premio El PP rebaja la petición de pena a Aldama para intentar que no entre en prisión Los interrogatorios del caso Ábalos han terminado. Esta semana queda visto para sentencia. Víctor de Aldama no solo ha confesado sus delitos, también está acusando a otras personas de delitos que no están siendo juzgados. Como es un acusado, y no un testigo, puede mentir. Puede inventarse lo que quiera. A esa rareza, a esa extraña criatura, la abogada de Koldo García la ha denominado: ornitorrinco procesal. Koldo y Ábalos intentan defenderse desde la inocencia, desde la ingenuidad. Y Aldama, el ornitorrinco, desde la acusación. Esta última estrategia ya ha empezado a tener premio. Esta semana, hemos conocido las peticiones de cárcel que hace la fiscalía para este caso. 24 años de cárcel para Ábalos. 19 años para Koldo. Y siete para Aldama… Pero es que el PP, que es denunciante en este c