No es un momento fácil en el fútbol colombiano. Desde hace un tiempo las hinchadas de algunos clubes se han mostrado inconformes con las decisiones que toman los dirigentes de los equipos. No importa si son o no protagonistas del torneo local. Tampoco si los clubes muestran o no un fútbol vistoso: en general, los aficionados se han mostrado renuentes con el presente que viven los equipos. El caso del Medellín, por ejemplo, es el más convulso en el momento: la paciencia de los aficionados parece que se agotó por completo . No solo por lo deportivo, donde el club pasó de hacer buenas campañas y ser finalista de Liga, a no clasificar a las rondas definitivas del torneo local en el Apertura 2026. También con los dirigentes y algunos futbolistas. Después del partido contra Águilas Doradas del fin de semana pasado la situación se caldeó. Los hinchas, que desde que el Medellín perdió la final de Copa contra Nacional en diciembre de 2025 se han mostrado inconformes con el rendimiento del equipo y no lo habían acompañado masivamente hasta que recibieron a Chicó en Itagüí, quedaron indignados después del gesto de celebración de Raúl Giraldo hacia la tribuna tras quedar eliminados. Eso ha tra