Desde que era juvenil y jugaba en la Selección Antioquia lo conocieron como “El Comandante”. Era un futbolista con mucho carácter y que siempre tuvo la oportunidad de liderar: fue capitán en casi todos los equipos donde jugó. Se retiró en Envigado, el club al que le dedicó los últimos 16 años de su vida, y del que fue entrenador hasta hace muy poco. Sobre su proceso como técnico, el fútbol moderno y la Selección Colombia, Andrés Orozco conversó con este diario. “Bueno, ahora estoy “más tranquilo” porque cuando uno se entrega de cuerpo y alma a una institución eso genera cargas que uno va asumiendo en la vida por el rol de entrenador. Por eso, ahora estoy tranquilo. No por no estar dirigiendo, sino porque estoy haciendo otras cosas mientras se define un poco mi futuro. Sigo en Envigado, todavía haciendo una que otra cosa, pero siempre a la expectativa lo que pueda acontecer en el ámbito deportivo conmigo, de las propuestas que lleguen”. “Ya tengo 88 partidos dirigidos a nivel profesional. Hubo muchos momentos de altas y bajas, pero creo que aprendimos todos los días. Tuve la posibilidad el año pasado de irme para un equipo de la Segunda División en México, pero no me fui por el cari