L os tuk-tuk avanzan por las calles vacías de Siem Reap —ciudad del noroccidente de Camboya— rumbo a Angkor Wat, la mayor estructura religiosa jamás construida y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo . La oscuridad lo cubre todo. En la entrada del famoso templo, cientos de visitantes apuran el paso con linterna en mano para lograr un puesto en primera fila; luego esperan en silencio con sus cámaras listas y la mirada fija en el mismo punto.