Pensándolo bien, quizás esa despedida casi guerrillera que le hace 070, por fuera de las fiestas oficiales, los eventos protocolarios y las comunicaciones de una Facultad de Artes y Humanidades que tantas veces se expresan sin arte ni humanidad, sea la mejor posible para Omar Rincón. La videoentrevista nos invita a entender que la raíz de comunicación es la misma de comunidad, y que comunicar su salida de la planta de la Universidad de los Andes entre sus comunes es saberse joven entre los jóvenes. Es un ejemplo que da aliento y muestra cómo podemos seguir siendo juveniles, heterodoxos en medio de la ortodoxia, esquivándole a la senilidad.