Naturaleza, historia humana e historia de la tierra: esta ruta de fácil acceso funciona como un museo al aire libre en el corazón de Extremadura La ruta en la que puedes ver robles, alisos, castaños, cerezos, nogales y hasta cinco cascadas En el corazón de Extremadura, el agua del río Ruecas marca el paso. Bajo la sombra de un bosque fresco, en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, surge un trazado distinguido como Sendero Azul: una grieta tectónica esculpida durante milenios por el afluente que la atraviesa. Esta ruta mezcla ecosistemas mediterráneos y pozas cristalinas, y custodia entre sus paredes de cuarcita fósiles de mares prehistóricos y pinturas rupestres.