El presidente del Gobierno, que se ha volcado en las andaluzas, une su destino a la candidata a la Presidencia de la Junta, y ambos cierran la campaña en Sevilla, ante 3.000 militantes, apelando a la epopeya de la remontada socialista. "Para tenerlo hecho, los veo muy nerviosos", dice Anatomía del letargo socialista andaluz: los 87 municipios donde el PSOE geolocaliza 580.000 votos durmientes Pedro Sánchez y María Jesús Montero han regresado a Sevilla, donde siempre estuvo la principal arteria que bombea al corazón del PSOE, para cerrar una campaña electoral decisiva donde convergen el futuro político de ambos: la candidata a las andaluzas y su gran valedor, el presidente del Gobierno. Desde aquí, rodeándose de casi 3.000 militantes y simpatizantes, han lanzado el último rugido para llamar a la movilización del voto progresista para conjurarse contra todas las encuestas que vienen pregonando una mayoría absoluta (o casi) del PP de Juan Manuel Moreno.